RESEÑA TV| The Walking Dead. Temporada 2: Balance final

Y la granja ardió finalmente. Y todos nos regocijamos ante tamaño espectáculo. Bueno, Hershel, Rick y los suyos seguro que no, pero lo cierto es que la serie necesitaba ya de cierto movimiento desde hacía algún tiempo, y la granja sólo servía para sumir a los personajes en una especie de realidad alternativa, ajena al holocausto zombie, que podía resultar soporífera por momentos. Por suerte, los guionistas han sabido aprovechar estos momentos de respiro para cerrar una de las tramas más importantes que viene sosteniendo el show desde sus inicios, esto es, el triángulo amoroso frecuentado por Rick, Lori y Shane. Y honestamente, todos sabíamos lo que tenía que acabar pasando.

 

Sin embargo, Better Angels (2×12) está tan bien dirigido que, por un momento, uno espera que los sucesos acontecidos a partir de 18 miles out (2×10)  hubiesen dejando descansar esta parte de la historia durante un tiempo; de hecho, las posibilidades de reconciliación habrían sido bastante altas de no ser por la inoportuna intervención de Lori (por favor Lori, muérete ya), que era justo lo que le faltaba al pobre de Shane para acabar de desestabilizar su mundo. Y así, como todos sabemos, de estado de shock a locura sólo hay, muchas veces, un pequeño paso. Pero, cuando uno vive rodeado de la más trágica incertidumbre en un mundo post-apocalíptico, ese paso puede quedar reducido a una mísera línea de un par de milímetros de grosor.

 

Todo esto, desemboca también en el redescubrimiento de un Rick mucho menos inocente y más cansado, más harto de todo y de todos, incluso de sí mismo, un Rick que deja de contenerse y explota ante tanta tragedia. Su discurso, al final de Beside the dying fire (2×13), nos expone claramente su evolución y refleja esa casi mutación en Shane, en lo que realmente aquel personaje significaba para el grupo: alguien que toma las decisiones necesarias para mantener a todos con vida, le gusten estas elecciones al resto del grupo o no, le guste él mismo al resto del grupo o no. Y con este discurso cierra esta segunda temporada, devolviendo el peligro y la inseguridad a esta ficción, acercándola (un poco) a la desesperación de otras historias en el límite, como La Carretera, donde poca esperanza queda ya (Rick finalmente revela al grupo la naturaleza del virus zombie) y sin embargo, consiguiendo también añadir ese toque cómic tan particular, en especial, gracias a la inclusión de un nuevo y misterioso personaje. Capuchas, cadenas, zombies y katanas. La cosa promete.

 

The Walking Dead, tampoco se marcha hasta otoño sin antes insinuarnos la posible nueva localización en torno a la cual se moverá, casi con toda seguridad, la tercera temporada.  Una especie de fortaleza o centro penitenciario que promete poner en jaque a todo el grupo, y que con toda seguridad, lo enfrentará a un nuevo grupo de supervivientes. Todos los problemas que venía arrastrando la serie desde sus inicios siguen ahí, pero, de algún modo, las virtudes de la ficción de AMC han conseguido sobreponerse a sus equívocos, empequeñeciendo los momentos en los que éstos son más notorios en favor de algunas secuencias realmente impactantes y un puñado de buenas actuaciones.

 

A pesar de todo, es imposible dejar de notar el enorme papel secundario que siguen teniendo los personajes femeninos en el show (¿en serio a estas alturas ni Carol, ni Beth han aprendido a disparar?), reducidas prácticamente a carnada para zombie, cuidadoras del hogar, presas fáciles del pánico, o desesperadas arpías (¿realmente era necesario intentar poner a Daryl en contra de Rick, Carol?) . Menos mal que tenemos a Andrea, pero ella sigue siendo prácticamente la excepción a esta regla. Otro gran problema para el show está en el poco o nulo de desarrollo de algunos de los personajes (ya sean éstos masculinos o femeninos), y que provocan que, cuando llega su hora, el impacto emocional en el espectador sea mínimo (¿hay alguien a quien le haya importado realmente la muerte de Dale, Jimmy, Patricia o incluso Sophia? yo creo que no …y T-Dog tú eres el siguiente). La serie necesita realmente trabajar más a sus personajes menos usados o quitarlos de nómina lo más rápidamente posible.

 

Con todo, y a pesar de sus defectos, The Walking Dead ha conseguido mantenerse como una de las propuestas más interesantes de esta temporada televisiva, sobre todo a partir de Nebraska (2×08), y es que no hay nada más terrorífico para el hombre que saber que su peor enemigo no es una criatura sin mente, si no una que pretende dañarte, conscientemente, con toda su voluntad. 8/10.

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2 Respuestas para RESEÑA TV| The Walking Dead. Temporada 2: Balance final

  1. Isa Persefone dice:

    Debo admitir que la primera temporada me gustó, pero no me quedé con esas ganas locas de ver la 2ª como me pasa con otras series.

    Eso si, al final me decidí a verla y aunque los primeros capítulos me parecían de relleno, al final me ha terminado gustando bastante y tengo ganas de que llegue el otoño ya (y no sólo por que vuelva el frío de verdad).

    Coincido en muchas de las cosas que comentas, los personajes femeninos parecen estar escritos para ser carnaza de los zombies, la peor señal fue el discuros de Lori a Andrea en plan “nosotras estamos para hacer la colada y cocinar, no para vigilar si vienen los zombies y dispararles”.

    Por cierto que Lori cada vez me cae peor, ya no es sólo que ella misma provoca tanto a Rick como a Shane hasta el punto de que ambos, que son como hermanos, no pueden ni verse sin liarse a tortas, si no que encima le come el coco a Rick para que quite a Shane del medio como sea y luego le reprocha que le haya matado (cuando encima Shane estaba dispuesto a matar a Rick). Claro, para ella ha sido más sencillo renunciar a Shane, del que creo que está enamorada, y quedarse con el marido porque parece lo correcto, pero al menos que tenga narices a ser sincera y no que lía y luego…

    Y el niño, dichoso Carl, otro al que los zombies podían darle un par de bocaos :D Cierto es que Dale no era un personaje que me gustase, era tan cotilla que no le soportaba, pero tampoco merecía morir porque al mocoso le dé por hacerse el valiente frente a un zombie y a la hora de la verdad, salñga por patas :S

    A ver qué nos espera con esa salvadora encapuchada misteriosa y la prisión.

    Saludos!

  2. Jesús Acosta dice:

    Me pasó lo mismo Isa. La seguí viendo “por verla” y debo reconocer que también me ha acabado sorprendiendo. Eso sí, ¡Lori necesita ya una mordida zombie!, que incordio de personaje, ni come ni deja comer.

    Yo tampoco entendí tanto cabreo con Rick al final. Joder, ¿matas a alguien en defensa propia y todos te miran con cara de asco? No sé en qué mundo viven estos personajes, desde luego, muchas veces da la sensación de que no se encuentran en medio de un apocalípsis zombie.

    Muy cierto lo que apuntas sobre Lori, parecía más enamorada de Shane, pero con tal de que Carl tenga a su padre, parece que decidió mantener a la familia unida. Yo al mini Sheriff sí que le tengo aprecio. Además pienso que su visión, su punto de vista sobre las circunstancias puede ofrecer momentos interesantes. No te enfades con él, recuerda que es sólo un niño y está madurando a pasos agigantados.

    ¿Quién será la encapuchada y sobre todo, porqué lleva a ese tándem zombie detrás suya como si fueran dos borreguitos?

    Un saludo!