RESEÑA TV| Arrow (CW)

¿Qué ocurre cuando un malcriado y pijo billonario naufraga en una isla desierta en medio del pacífico? Sí, lo habéis adivinado, se convierte en súperheroe (o algo parecido). Además, como se ha acostumbrado a vivir con harapos durante 5 años, cuando vuelve a la civilización sigue vistiéndose, de vez en cuando, con telas desgastadas. Las viejas costumbres son difíciles de quitar, supongo. Bueno, en realidad ya no son andrajos lo que se pone, porque como es billonario puede permitirse un traje chulo, estilo Robin Hood, pero que siga insinuando sus orígenes como trapos para demostrar que ha cambiado, que ahora es humilde y ha dejado su pasado como alocado yuppie fiestero atrás.  Además, ahora sabe disparar el arco, hacer parkour y controla a la perfección todo tipo de artes marciales. 5 años entrenando saltando de roca en roca y golpeando árboles deben darte una destreza impresionante (nota del autor: Puede que en vez de darse de hostias contra las rocas durante 5 largos años, que seguro que es algo que también te debe curtir a base de bien, nuestro héroe haya aprendido todas sus técnicas ninjas de un legendario maestro que vivía por casualidad en la isla).

 

Y claro, uno no aprende estas habilidades para no practicarlas nunca más. Menudo desperdicio sería eso. No, de vuelta a Starling City, nuestro héroe, Oliver Queen (Stephen Amell), decide poner en práctica lo aprendido trazando un plan de “limpieza” frente a todo aquel que haya envilecido o pervertido su ciudad. Hasta aquí todo muy Batman. También se intuye un plan de venganza personal para matar dos pájaros de un tiro, pero debido al escaso número de flashbacks de este primer episodio, no sabemos cuántos secretos familiares le reveló el torturado Robert Queen (Jamey Sheridan) a su hijo en esa lancha a la deriva.

 

 

Hay algo más oscuro en Oliver Queen de lo que había en Bruce Wayne. Si el héroe de Gotham se proponía siempre no traspasar el límite entre justiciero y vengador, Queen no tiene inconveniente en cruzar la línea cuando es necesario.

 

Frente a lo que pueda parecer, Arrow no es una mala serie. Es cierto que aún queda mucho camino por recorrer pero, desde luego, si nos dejamos llevar por las sensaciones que transmite este piloto, parece que CW ha encontrado un buen filón, que esperemos sepa tratar con respeto. Los fans del personaje de DC, de seguro presionarán a la cadena para que la serie sobre este enigmática interpretación del mito del hombre murciélago, mantenga el tipo.  Y ¿en qué se diferencia entonces este Oliver Queen del Bruce Wayne de Nolan? Preguntará el ávido lector. Pues para empezar yo diría que en la determinación del personaje. Hay algo más oscuro en Oliver Queen de lo que había en Bruce Wayne. Si el héroe de Gotham se proponía siempre no traspasar el límite entre justiciero y vengador, cazando a los corruptos pero dejándolos en manos de la justicia, Oliver Queen no teme usar todas sus habilidades para lograr su fin.

 

Así que si, para llegar a este fin, Oliver se ve obligado a partirle el cuello a un esbirro que pudiera ejercer de futuro testigo o si, para poner entre la espada y la pared a un magnate, debe coser a flechazos a todos sus guardaespaldas, por mucho que éstos estuvieran sólo cumpliendo con su deber, a Queen no le tiembla el pulso en acometer estos actos. Esa lucha por conservar el valor moral y el honor, que Wayne sostiene siempre para distanciarse de sus villanos, es mucho más difusa y ambigua en Arrow, donde Queen, a pesar de estar luchando por unos valores y unas causas honorables, no tiene inconveniente, sin embargo, en cruzar la línea cuando es necesario, luchando contra el enemigo con sus propias armas, algo que sin duda hace más impredecible e interesante al personaje. Y, por supuesto, todo esto ayuda enormemente al entretenimiento proporcionado en el primer capítulo. Eso y el director David Nutter, quien en este piloto nos trae un episodio casi impecable en cuanto a ritmo, a la altura de sus A Man Without Honor y The Old Gods and the New, que ya dirigiera para la segunda temporada de Juego de Tronos. ¿Sabrá mantener el nivel el resto de la serie? Pronto lo sabremos. 7.5/10.

 

A Favor

  • El ritmo.
  • Secuencias de acción muy logradas.
  • Personajes secundarios prometedores.
  • El recurso de flashback para contar la historia de Green Arrow puede dar lugar a exploraciones del personaje bastante interesantes.
  • No teme resultar árida o moralmente ambigua.

 

En Contra

  • La estética bebe demasiado del Batman de Nolan. Urge encontrar su propia identidad visual.
  • Los personajes secundarios, de momento, son meros esbozos.
  • Los actores cumplen, pero ninguno es nada del otro mundo.

 

 

Imágenes y Promociones

Comments are closed.